“si no daríamos (sic) incentivos, no habría directivos en Osakidetza, ya que se gana más como médico o enfermera”
El axioma es que ningún directivo puede ganar menos que un médico. El objetivo final: convencer a la población de los elevadísimos sueldos médicos. Qué feo discurso.
El sentido de casta cada vez se afianza más entre quienes adquieren cuotas de poder. Hasta el punto de que, en una sociedad basada teóricamente en principios democráticos, personajes designados digitalmente se permiten ignorar a los representantes electos por los trabajadores, eludir los mecanismos de negociación y control, y campar a sus anchas por la gestión de los recursos públicos. Quienes dirigen, solo por eso, saben lo que hay que hacer, lo que hay que contar y lo que debe ser ocultado a los comunes mortales. Están por encima, su cargo lo dice. Deben por tanto ser remunerados por encima de los demás. Faltaría.
En el caso de los incentivos generosamente repartidos a los directivos el argumento base es que hay médicos y enfermeras que cobran más que ellos. ¿Estamos hablando de igualdad de horas de trabajo? ¿Hablamos de igualdad de preparación? ¿Hablamos de igualdad de penosidad y dedicación? ¿Cuantos años de carrera directiva y oposiciones han realizado? ¿Cuanto tiempo llevan vinculados a la sanidad pública? ¿Cuantas guardias de presencia física realizan al año?…
Los incentivos se justifican en cosas como reducciones de personal, el aumento de productividad de los que quedan, sus recortes salariales y el diseño de incentivos low-cost para la plebe.
Venga hombre, seamos serios. ¿Cuantos directivos se han solventado con un curso de dirección deprisa y corriendo, muchas veces tras acceder al cargo?, ¿cuantos han cobrado menos en su primera nómina de directivos que en la última anterior?, ¿se deben a esas penurias todos estos movimientos?
De los 30.000 trabajadores/as de Osakidetza dicen que 953 médicos y enfermeras ganan al año más que el director de Osakidetza. En un sistema tradicionalmente mal pagador como el nuestro, que se niega a revisar las condiciones de trabajo de sus empleados, si tal cosa ocurre solo puede deberse a tres causas:
1.- Son unos enchufados -amiguetes de los propios directivos- que les han permitido injustas situaciones de privilegio.
2.- Tienen puestos de especial dificultad y brillantes curriculums, o
3.- A Pérez Gil le han hecho el timo de la estampita.
En términos generales no consta que se obligue a las personas a aceptar cargos en contra de su voluntad, ni que hayan de aceptarlos sin saber sus emolumentos. Cosa diferente es que resulte insufrible que un subordinado tenga mayor capacitación laboral.
Afortunadamente nada es irreversible; existe, aunque apenas se utiliza, la dimisión para quienes se sientan rehenes de su cargo. Nadie se angustie por ello, hoy mismo Bélgica cumple un año sin gobierno y para algunos analistas es una de las razones que le están permitiendo afrontar con éxito la crisis.
Pero qué feo está arremeter siempre contra aquellos a los que se debe, en primer lugar, defender. Qué feo y qué frecuente.
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Hospital de Cruces
SIMAP




¿Es verdad que le han abierto expediente por acaso laboral al Gerente de Comarca Interior? Me parece un estupendo gestor. Una pena.
Logicamente los que realmente sabeis lo que pasa en esa ¨santa casa¨sois los trabajadores, pero no de ahora, si no desde hace mucho tiempo, quien sale perjudicados? los enfermos, me encantaría que deis alguna propuesta para ayudar, pues ultimamente solo leo, oigo o veo quejas. Por ejemplo hoy precisamente he puesto una reclamación, no sé si servirá para algo, pero tengo muy claro que mi doctora siempre me ha atendido sin problemas, y ahora con los recortes….. las cosas cambian y la población si no nos ponen al día, o somos limitados o no queremos ver lo que es evidente. Saludos