La obligación de hacer nuestras reclamaciones por la vía contencioso-administrativa en vez de por la vía social, como anteriormente, convierte las reclamaciones de los médicos en algo muy parecido a jugarnos la pasta en los casinos.
Si encima damos con un juzgado ludópata, la diversión está asegurada. Alfonso Atela desvela en este artículo las semejanzas entre reclamar a la justicia y los juegos de azar.
Archivado bajo: Reclamaciones | Etiquetado: Alfonso Atela, Reclamaciones


Hospital de Cruces
SIMAP
